
Contraseñas siglo XXI
¿Qué tan importante son en la actualidad?
Por Jorge Mieres
Analista de malware
Kaspersky Lab -
América Latina
Uno de los esquemas
de seguridad más antiguos y convencionales para proteger cualquier
tipo de información lo constituyen las contraseñas.
CONTEXTO
La natural evolución
de las tecnologías informáticas y en pleno siglo XXI, es lógico
preguntarse qué tan importante son en la actualidad como mecanismo
de seguridad tendiente a proteger recursos y servicios dentro de
cualquier entorno de información. Lo cierto es que, a priori, las
contraseñas son de suma importancia para evitar que personas no
autorizadas accedan a esos recursos y/o servicios que se intentan
proteger mediante la confección de ese conjunto de caracteres que,
en definitiva, su longitud y tipos de caracteres empleados,
establecerán su grado de robustez.
En este sentido y a
pesar de existir la posibilidad de crear una combinación lo
suficientemente robusta, los ciber-delincuentes siguen alimentando
su economía clandestina a través de acciones fraudulentas que buscan
robar datos sensibles de los usuarios, generalmente asociada a
procesos de autenticación contra: Webmail, redes sociales, servicios
de Cloud Computing, Home-Banking, entre muchos otros.
Por otro lado, no es
novedad alguna leer o escuchar que los usuarios juegan un rol
importante al momento de pensar de qué manera, cómo y bajo qué
parámetros generar las contraseñas. Siendo habitual descuidar los
aspectos de seguridad y utilizar contraseñas triviales y, además,
emplear la misma para acceder a varios servicios.
En consecuencia, el impacto que tienen las contraseñas contra
nuestra información es alto. Pero la seguridad de esa información
que intentamos proteger mediante la contraseña, no pasa solamente en
torno a la robustez de esta, sino que también a aspectos subyacentes
como por ejemplo: los delincuentes informáticos.
EL FACTOR
CONTRASEÑA
Los ciber-delincuentes
disponen de toda una importante batería de recursos delictivos y
maniobras basadas en ingeniería social que atentan contra nuestra
seguridad y que permiten romper los esquemas de seguridad accediendo
al sistema víctima de una manera no convencional, es decir, saltando
ese esquema de autenticación donde el factor “contraseña” es de suma
importancia, como es el caso, por ejemplo, de los códigos maliciosos
del tipo backdoor.
En la imagen se
muestra un ejemplo del archivo de registro (log) de una botnet
llamada Carberp, con la información de autenticación para diferentes
sitios:

Otra maniobra popular
en la comunidad delictiva son las clonaciones de páginas web, una
metodología empleada para ataques de Phishing, mediante la cual los
atacantes logran que, de forma voluntaria, los usuarios pongan a su
disposición los datos de autenticación a determinados servicios que
se ofrecen a través de internet y de amplia utilización por los
usuarios de todo el mundo.
La siguiente imagen
muestra un ataque trivial de este estilo mediante el cual los
atacantes roban los datos de autenticación, en este caso, de acceso
a Facebook:

Otro ataque
“silencioso” que deja en evidencia lo anteriormente mencionado, son
los ataques de pharming local. Este ataque consiste básicamente en
la modificación maliciosa, por parte de códigos maliciosos, de un
archivo llamado Hosts, que se encuentra en absolutamente todos los
sistemas operativos, permitiendo al atacante redireccionar el
tráfico web de forma arbitraria hacía, por ejemplo, una clonación de
la página web de acceso al Home-Banking, con el consecuente riesgo
de seguridad que esto implica para la potencial víctima.
En la imagen se
muestra un archivo Host modificado para atacar a los usuarios de
determinadas entidades bancarias.

A pesar de la
trivialidad de este tipo de ataque, cabe señalar que en
Latinoamérica, poseen un preocupante nivel de éxito; sobre todo, si
se considera que al no constituir un archivo malicioso, los
programas antivirus no buscan su detección y por ende, el ataque
puede pasar completamente desapercibido por mucho tiempo, aún,
cambiando periódicamente la contraseña, ya que cada vez que el
usuario acceda al dominio especificado y asociado con una dirección
IP que aloja el contenido malicioso, sea cual sea la contraseña y su
nivel de fortaleza, será obtenida por el atacante.
ALGUNOS TIPS DE
SEGURIDAD
Entonces, no está
demás prestar atención a los siguientes cuatro “tips” de seguridad
“extras”. Puntos relevantes relacionados directamente con la
generación de contraseñas:
-
Evitar
conformarlas en base a un solo tipo de caracteres. Por ejemplo,
únicamente caracteres numéricos. Siempre es conveniente combinar
diferentes caracteres (números, letras y símbolos).
-
Evitar definirlas
con palabras predecibles y/o relacionadas a uno mismo (nombres,
fechas particulares, etc.).
Respecto a los
factores a considerar que guardan relación indirectamente, pero no
por ello menos importantes:
-
Verificar
periódicamente la información grabada en el archivo Host, para
evitar ataques de pharming local.
-
Verificar el
dominio antes de escribir datos sensibles en páginas web que lo
requiera. Siempre es conveniente verificar la existencia de los
protocolos de cifrado SSL o TLS (https).
En definitiva,
atender a ciertas reglas básicas de prevención permitirá conservar
no solo la salud de las contraseñas, sino que también la
confidencialidad de la información; ya que una parte fundamental en
torno a prevención depende, en gran medida, en la implementación de
buenas contraseñas, pero además, no descansar la seguridad sólo en
ello también forma parte del mismo proceso.